Cómo cuidar tus joyas de acero inoxidable para que no pierdan el brillo

Las joyas de acero inoxidable son las más agradecidas del joyero: no se oscurecen, no dejan la piel verde y aguantan el día a día. Aun así, el acabado dorado dura mucho más si las tratas bien. Estos son los cuidados que recomendamos.

Lo que sí pueden hacer

  • Ducharse contigo: el agua de la ducha no las estropea.
  • Ir contigo a todas partes: trabajo, gimnasio, viajes.
  • Combinarse entre sí: el acero no se mancha por rozarse con otras joyas de acero.

Lo que conviene evitar

  • Cloro de la piscina y agua del mar: son lo más agresivo para el acabado dorado. Quítatelas antes de bañarte.
  • Perfume y cremas directamente sobre la joya: ponte primero el perfume, espera a que se seque y luego la joya.
  • Productos de limpieza fuertes: lejía, amoniaco o limpiadores abrasivos.

Cómo limpiarlas

  1. Agua templada y una gota de jabón neutro.
  2. Frótalas suavemente con los dedos o un paño suave.
  3. Acláralas y sécalas bien con un paño que no suelte pelusa.

Cómo guardarlas

Lo ideal es un joyero con compartimentos o una bolsita individual para cada pieza: así las cadenas no se enredan y las piezas no se rayan entre sí. Nuestro joyero de viaje es perfecto para eso.

¿Y los medallones con foto?

Si llevas el medallón de corazón con una foto dentro, quítatelo para ducharte: el acero aguanta, pero el papel de la foto no. Si quieres, puedes plastificar la foto con un trocito de cinta adhesiva transparente antes de colocarla.